jueves, 30 de enero de 2014

LAS FORMAS MENTALES Y CÓMO SE DOMINAN

 


Como la popularización del "esoterismo" (falacia: lo esotérico, al vulgarizarse y darse a conocer a muchos no suficientemente probados, pasa a ser "exotérico"; el Esoterismo real jamás será divulgado «a tontas y a locas» ha creado muchos conceptos y opiniones evidentemente deformadas y carentes de fundamento sólido, lo que, a la larga, beneficia solamente al materialismo y excepticismo históricos, y produce un creciente número de personas destrozadas psíquica y físicamente por los "aficionados" a las llamadas Ciencias Ocultas. Por ello, vamos a poner en claro algunos puntos fundamentales con una intencionalidad puramente profiláctica.

Una forma es siempre mental


La forma no es la materia que la refleja, contiene o expresa. Debajo de una hoja de papel ponemos un imán y sobre ella limaduras de hierro, veremos que el simple amontonamiento anárquico de estas partículas toma la forma de los husos magnéticos emitidos por el imán. La forma de los husos no proviene de la materia, sino de la orientación magnética e invisible que genera el imán. Así, la forma material responde siempre a una forma ya existente en los planos sutiles o energéticos. La variedad de forma energética más sutil que conocemos es la forma mental, pues aun la forma del imán fue pensada, y su magnetismo responde a una modalidad de la Mente Cósmica, adaptada por la mente humana bajo la apariencia del imán. La mente humana es sólo una "cristalización" de la Mente Cósmica en la cual está inserta su voluntad de ser: lo que los indos llaman Manas Taihasi.

Por lo tanto, la forma material es siempre pasajera y perecedera; y vive tanto como la forma mental que la alienta.

Una forma mental tiene gran fuerza


Dada la plasticidad de los planos sutiles, una Idea-Forma tiene una gran efectividad, pues se adapta como Ser para plasmarse en la Substancia del mundo fenoménico, que es el que vulgarmente percibimos. Una forma mental, debidamente expresada y alimentada, produce inexorablemente cambios en la esfera de lo material, que siempre se deja arrastrar por ella, ya que la materia no tiene ni forma ni voluntad, fuera de su propia existencialidad.

Así se encadenan las corrientes de opinión, las modas, la propaganda. Son meras formas mentales dirigidas a obrar sobre la materia después de haber ejercido su poder sobre las mentes abúlicas de los hombres masificados. El llamado en España "chaquetero" no es más que una víctima de esas corrientes, debidamente apoyadas en la robotización de las formas materiales, pre-programadas por formas mentales. Los colores, los sonidos y músicas, las actitudes, las maneras de vivir constituyen la "moral" del momento, o sea, la "costumbre" que rige a las masas. En la lucha de las formas mentales, la más organizada y fuerte se impone, y con los restos de las ideas vencidas construye refuerzos para su propia forma.

Una forma mental tiene gran fuerza pero no es invencible


Acabamos de ver, a grandes rasgos, el poder de una forma mental. ¿Se la puede vencer?

Sí; con otra forma mental de signo contrario y mayor fuerza, sobre todo espiritual, ya que los actos y voliciones expresados en los planos más sutiles tienen prioridad sobre los menos sutiles, que son más lentos y frágiles, por su propia "vitrificación". Una Idea-Forma, motivada por el espíritu y bien delineada por una mente poderosa, puede sobreponerse a las ideas-forma de los vicios y de todo aquello que tenga que ver con el inestable mundo psicofísico. Toda mujer, todo hombre, tienen en su seno espiritual la fuerza necesaria para plasmar y emitir formas mentales. La general debilidad de las emisiones se debe al desconocimiento de la técnica y a las dudas que en sus propias almas ha sembrado la deficiente educación actual, que entroniza la fragilidad, la duda y el capricho. Pero las mentes disciplinadas por el esfuerzo, la voluntad de ser, la carencia de vicios e ideas circulares que consumen energía sin salir de su órbita, ofrecen interesantes oportunidades de vencer toda forma de adversidad, transmutándola en experiencia positiva y en hechos exitosos. Recordemos que, ultérrimamente, una forma mental se vence tan sólo con otra forma mental. La disciplina física, la higiene, las canciones, los bellos panoramas, los sentimientos altruístas son auxiliares invalorables en la lucha contra una mala forma mental. Son ayudas la oración y el trabajo, el sentido heroico de la generosidad hacia nuestros semejantes y la propia dignidad de la persona.

¿Cómo se domina definitivamente una forma mental?


Primeramente, venciéndola dentro de nosotros mismos.

Quien no se domine a sí mismo jamás podrá dominar su entorno, pues si bien lo analizamos, su primer entorno lo constituyen sus propios vehículos de conciencia en lo pasional, vital y físico.

Quien, sometido a circunstancias más o menos normales, no puede levantarse de la cama por las mañanas aun deseándolo firmemente, no sueñe con levantar ideologías ni tener seguidores, salvo que se trate de tontos. Quien se alza dentro de sí mismo y da la cara a la adversidad o al maleficio es el único que puede vencer esas circunstancias. Quien no lo hace y se rodea de los insectos invisibles de la suciedad mental, es un muerto que camina... y pronto le alcanza la muerte física sin haber dejado en el mundo huella de su paso.

Lograda esta primera fase, la siguiente consiste en ponerlo en práctica de una manera sistemática, sin claudicaciones ni interrupciones. Sabemos que muchos estudiantes odian visceralmente toda forma de disciplina, pero este rechazo ha sido provocado artificialmente por oscuros intereses cuyos "testaferros" son los materialistas de cualquier signo o los pseudoespiritualistas de exóticas anarquías, atrapados por su propia campana magnético-biológica, que los bestializa.

Es fundamental no "dormirse en los laureles", pues la forma mental nefasta pudo haber sido rechazada pero no transmutada. Si pensamos en la plasticidad de las formas mentales, veremos qué difícil es estar seguro de que las hemos dejado atrás. Esa seguridad la darán los cambios que ocurren en la vida de la persona que ha hecho el esfuerzo. Si física, vital, psíquica y mentalmente es más limpio y puro, es que ha triunfado. Si no ocurre eso, sino que se han reemplazado con drogas u obsesiones fanáticas, la vieja forma mental negativa sobrevive, con distinta apariencia.


Un ambiente puro, sanas compañías, rectos medios de vida. Evitar a los "santones" que dan "iniciaciones" en un cursillo de verano; son el más sano preventivo trabajar y estudiar activamente. No dar al sexo más importancia que la que tiene. Cultivar el Amor, la Generosidad, las Artes, Letras y Ciencias. Evitar excesos en el comer, beber y fumar. Mantener todos los días, al acabar la jornada, un breve pero fecundo análisis de conciencia. Creer, no por costumbre, sino por convencimiento interior, en Dios y en la inmortalidad del Alma. Rechazar el mal venga de donde venga. Preferir siempre las músicas y ambientes espirituales a las desenfrenadas orgías. Todo ello conforma un seguro dispositivo vital que nos salvaguarda de caer en las redes de las formas mentales que nos son ajenas.


Quien vive de la forma arriba indicada, se transmuta, lenta pero inexorablemente. Vive a la vez un Tiempo Nuevo, pletórico de felicidad, rico en matices, cargado de posibilidades de triunfo en todos los planos. A ellos no les afectan las formas mentales pasajeras y no se dejan llevar por catastrofismos. Saben que la Voluntad, cabalgando formas mentales nuevas, jóvenes y poderosas, lo vence todo. En cierto modo, ni la muerte existe para estos seres pues se han imbricado en la Vida-Una, la que no cesa jamás. Se renueva, pero no se detiene nunca, con la marcha misma de la Naturaleza.

Un Nuevo Reloj marca para ellos tan sólo horas felices; ellos marchan con el tiempo nuevo.

Septiembre de 1980

Jorge Angel Livraga

miércoles, 29 de enero de 2014

NECESIDAD DE HOMBRES BUENOS

 
 
Esta necesidad de una condición moral que provenga de la naturaleza ingénitamente pura, del mismo Ser, está señalada por Platón en la totalidad de sus obras y, a más de veinte siglos de distancia, por Kant y sus seguidores.

Y no ha habido filósofo alguno que de tal se preciara, ni pensador alguno, que pusiese en duda tal necesidad, aunque con el hundimiento del Mundo Clásico, esto, evidente por sí mismo, se ha condicionado a previas razones teológicas, políticas y sociales, cuando no simplemente económicas.

Al desarrollo de la mecánica instrumental en lo fisico, se le asoció un similar proceso en lo metafísico, quedando poco a poco el individuo enterrado en una ciénaga de lo que podríamos llamar culto al procedimiento y aun de las procedencias.

Así, la bondad ingénita del hombre se condiciona a su religión, al origen familiar, geográfico, racial, y a muchos otros etcéteras que cubrirían páginas enteras que serían un detallado muestrario de prejuicios y superficialidades.


La Humanidad se dejó encadilar por los planes y los sistemas, por las formas de los receptáculos antes que por los contenidos. Ante el resquebrajamiento de la plataforma ética se recurre a las fórmulas más o menos utópicas de los recetarios, pues al concebir el mal como algo real -que ya no es la simple carencia del bien, sino una presencia consistente-, se acude a exorcismos de todos los colores, despersonalizados en lo sobreindividual. El Ser pasa a segundo plano, condicionado a los aparatos que, en hipótesis teórica, crearán, mediante la confesión o la razón, al Hombre perfecto a partir de sus propias imperfecciones.

Una imagen práctica sería pretender que, si apilamos ladrillos de barro de determinada forma y manera, podremos construir una pared de dura piedra, sólida y fuerte, haciendo que la magia del conjunto transmute la naturaleza de lo individual y singular.

La masificación espiritual precedió en muchos siglos a las modernas cadenas de montaje, y sin medir la realidad, se creyó que ensamblando lo parcial con lo parcial se daría a luz una criatura pletórica de virtudes y bondades, idéntica a sus precedentes y a quienes le sucediesen. Cuanto más, se admitió la evolución de las formas basadas en los fracasos y aciertos de la experiencia. Pero lo importante dejó de ser el Hombre para dar prioridad al conjunto de los hombres, como si éstos fuesen una mera invención de los sistemas, hombres a los que los propios sistemas darían el derecho a la supervivencia en base a sus adaptaciones y pérdida de toda característica propia. en los casos en que ésta fuese aceptada como tal.

Los productos de las cadenas de montaje fueron calificados según de donde proviniesen, es decir, según que sistema los había engendrado.


Y ese común denominador colectivo, hace que se hable de los cristianos, los judíos, los musulmanes, los ateos, los blancos, los negros, los ricos, los pobres, los sabios y los ignorantes. Es el racismo de todos los colores. Esta masificante aspiración a una redención colectiva, y a una destrucción también colectiva de quienes no participasen de tal o cual redención, clase o partido, pone toda la esperanza en los sistemas, credos, razas y aceptaciones. El hombre singular pierde importancia. Y hasta se hace inconcebible alguien que no esté insertado y militando en el Partido o la Secta de moda.

Sin embargo, el fracaso fáctico del comunismo, el fascismo, el nazismo y el capitalismo con sus respectivas características políticas, sociales y económicas, ha sembrado en el pueblo la duda sobre la eficacia de los sistemas. A pesar de que, tal vez orquestados por poderosas fuentes de poder, casi todos los pueblos de la Tierra claman por la democracia y el derecho al voto, a la hora de acercarse a las urnas, una media del 50 por ciento rehúsa hacerlo, o donde ello es obligatorio, se vota en blanco o se boicotean deliberadamente las listas prefabricadas por el sistema.

Con excepción de algunas modalidades del Islam, en las religiones pasa otro tanto, y aunque en los mapas demográficos siga apareciendo, por ejemplo, que Italia es católica, en la realidad las iglesias están llenas de turistas curiosos, los monasterios vacíos, convertidos en sedes de encuentros ajenos a la religión y el mismo Papa es objeto de bromas sobre su nacionalidad o sus costumbres. Evidentemente, lo que tradicionalmente se entendió por sagrado, está muy lejos de todo esto. Es aceptable que la solución de este problema pase por el simple entendimiento de que lo que realmente importa no son los sistemas, sino los hombres que los integran. Y que la calidad moral de estos hombres es lo fundamental.


Poco importa ya que un país esté gobernado por derechas o izquierdas, que su régimen sea presidencial o monárquico. Lo que es válido es si el hombre, o los hombres responsables de la administración de un país, son gente buena, honrada, justa, valerosa y cabal.

El peor de los sistemas, si está integrado por hombres buenos, trae felicidad al pueblo, riqueza, bonanza y paz. El mejor de los sistemas, si sus gobernantes son personas carentes de moral, será un suplicio para los gobernados.
El mito de la redención colectiva a través de los sistemas ha demostrado su fiabilidad. Incluso en el tiempo, el más organizado y natural de los sistemas, se desmorona pronto si no está sostenido por hombres y mujeres de honor, morales, en una palabra: BUENOS. Lo que necesitamos no es que triunfen determinadas facciones o sectas políticas ni sociales ni religiosas. Lo que necesitamos son hombres buenos y que a esos hombres buenos, reconociéndolos como tales, se les deje tener las máximas responsabilidades en todos los terrenos. Si así se hiciese, ellos las aceptarían, no por ambición, sino por espíritu de generosidad y solidaridad.



Si logramos respaldar a los hombres buenos y les damos los instrumentos culturales necesarios, éstos pueden integrar cualquier forma de gobierno, pues cualquier forma de gobierno en sus manos será eficaz.

Si es un hombre bueno el que está al frente de una religión, cualquiera que ésta sea, despertará en sus creyentes la Presencia de Dios, pues la verá en él reflejada y posible.

Si un hombre bueno se dedica al Arte, a la Ciencia o cualquier actividad, ésta se verá iluminada por su propia bondad, no importando el camino que tome, pues en su bondad ha de escoger siempre el mejor.

Es necesario concienciar que no basta con cambiar del siglo XX al XXI para que cesen los racismos, las persecuciones, los enriquecimientos ilícitos, los genocidios; sino que hace falta cambiar por dentro, para que las máquinas contaminantes de los sistemas den paso a los hombres buenos.

Es preciso encontrarlos, señalarlos y apoyarlos.

Para un hombre, no hay enemigo mayor que otro hombre, si éste es malo, ni mejor amigo y ayuda que otro hombre, si éste es bueno.

Seamos valientes y empecemos a tirar a la caja de desperdicios de la Historia los sistemas nefastos que nos rigen, para que, sobre sus escombros, pueda caminar ese Hombre, cuya característica principal es la de ser Bueno.
 
 
 
 
fragmentos de: J. A. Livraga-1989

miércoles, 22 de enero de 2014

¿Qué País o Mundo queremos construir? CARTAS DESDE MI ALMENA (9)


Mi querido amigo:

Deseo te encuentres bien, con esperanzas y avanzando...aunque sea entre las nieblas...
Te cuento ayer en un programa que sigo hace unas semanas y que me está gustando, el moderador lanzó una pregunta al final contundente: ¿qué país queremos construir?, la tomé como ejercicio de reflexión que quiero compartir contigo...

Los Ideales de Acuario: Fraternidad, Identidad, Libertad... sin duda son los míos. Los que necesitarán para hacerse realidad, el despertar del corazón luminoso, generoso de Leo: el Sol, (corazón consciente) en los individuos. Y la Sabiduría que nos aportará el "Agua de Vida" de Acuario, a través de Urano y Saturno. Para no caer en interpretaciones subjetivas, interesadas o equivocadas.

Fraternidad: queremos un país (o mundo) en donde reine la fraternidad, superando traumas sociales y mezquindades. Alcanzando naturalmente ese estado de Ciudadano del Mundo. Poder vivir en hermandad, conscientes de que  aunque como personalidades somos diferentes por el karma acumulado  y el momento evolutivo de cada uno,  participamos de la misma esencia divina. Por lo que cada persona tiene el deber de conquistar su verdadera Identidad o individualidad. Donde seamos Libres, sin olvidar que esto será posible sólo gracias al conocimiento propio y de la Naturaleza en general. Lo que nos irá dando más y más libertad, en la medida de nuestra conciencia despierta, aportándonos responsabilidad y un conocimiento profundo de la Vida.

Sin duda estos ideales no podrán hacerse Realidad sin una Educación integral ecléctica para todos, con las mismas oportunidades, donde se facilite el desarrollo de nuestras potencialidades mejores. Donde cada cual se coloque en el lugar y ocupación que mejor pueda desempeñar, sintiéndonos tan orgullosos de un buen zapatero, como de un buen gobernante, pues el hombre no vale por lo que hace, (cargo, profesión) sino por cómo lo hace. 

Para ello es necesario que la cabeza rectora de un país; los Jueces  y políticos sean elegidos entre los más justos y virtuosos, así como por su capacidad de gobernarse a sí mismos.  Formados previamente en el Arte y la Ciencia de Conducir hacia estados superiores de conciencia. Deben distinguirse por su entrega y Servicio a la comunidad de la que forman parte. Porque sólo el Ejemplo da la Autoridad. Todo esto y mucho más, será posible gracias a la práctica de una ética profunda, sin ella  todo quedaría en pura teoría.


En una palabra y sintetizando: Queremos los Mejores, (los más virtuosos), como políticos o jueces para dirigir "nuestro barco", como lo querríamos para nuestra salud o el pilotaje de un avión. Puesto que lo que ellos tendrán como responsabilidad mayor es dirigir un país. Sin privilegios ni sueldos por encima de lo requiere cualquier persona para tener una vida digna sin exageraciones. Y a la par del resto de los ciudadanos en momentos de crisis. La pregunta del millón aquí sería: ¿Seremos capaces de distinguirlos, reconocerlos, elegirlos? Como alguien dijo, para eso tendríamos que haber conquistado previamente el discernimiento... para ver claro.

En el tema de la religión, cada cual será libre de elegir la forma que más le agrade, pues entenderemos que todas las religiones en la base dan el mismo mensaje. Lo que  importará será la espiritualidad, no el camino elegido por cada cual, o el nombre que le damos a las cosas. Eso importa bien poco o nada.

Tampoco habrá distinciones o desigualdades por ser de un color u otro, de un sexo u otro, pues lo que vale es el Ser interior, objetivo principal a desarrollar por un nuevo Renacimiento de los valores atemporales.

Queremos que todos podamos tener la oportunidad de llevar adelante nuestro proyecto vital. Tenemos derecho a tener un trabajo donde desarrollarnos, realizarnos y contribuir a la sociedad con la aportación de aquello mejor que sabemos hacer, mientras estamos en edad laboral. Más tarde podremos aportar nuestra experiencia a las generaciones jóvenes. En este mundo no habrá "parados" ni personas excluídas o indigentes, porque todos podemos colaborar en alguna tarea social necesaria, que nos haga sentir útiles, y merecedores de lo que recibimos a cambio.

Aquellos que son más ricos, (en cualquier nivel) deben aportar a la sociedad más, primero por generosidad natural, por solidaridad y por Justicia. Si se administra con sentido común el patrimonio general, y se abren vías de creación de empleos acordes al desarrollo integral (cuerpo, psique, mente, espíritu) de los ciudadanos y del planeta, la riqueza circulará generosamente. Obteniendo más Salud a todo nivel.

Queremos porque es Justo y necesario, una sociedad donde los niños, los ancianos, los enfermos, estén protegidos a todo nivel. Algo básico será que nadie se encuentre sin hogar o techo. En un Mundo así, no habría analfabetos, mendigos, fanáticos, ni organizaciones delictivas de ningún tipo.


En cuanto a la ciencia, debe estar como todo, al Servicio del Bien general de la Humanidad, buscando el progreso evolutivo que como seres humanos podemos alcanzar. Aprendiendo a vivir en armonía con todos los reinos de la naturaleza y el Universo. En cuanto al Arte, como "puente de oro" entre los arquetipos y los hombres, debe cumplir esa alta misión pedagógica, mágica y terapéutica para la que sirve, cuando los artistas lo son y están inspirados sanamente.

Bueno amigo mío, seguiremos charlando, seguro que me aportas alguna reflexión o idea, que a mí se me ha pasado por alto, para ese modelo de país que todos deseamos, más Justo y Bueno. Gracias siempre... por enriquecerme con tus aportaciones.

Entre todos es posible conseguir lo que nos propongamos con todo nuestro Corazón...estoy segura. Aunque también sé que conseguirlo no es nada fácil...porque requiere cambios individuales y un crecimiento interior importante. Y no todos están dispuestos a realizar el esfuerzo que nos exige la evolución,  ni están despiertos o quieren despertar.

Te mando mi cariño en un fuerte abrazo con mucha Luz

Tu amiga del alma que no te olvida



D.V.- Nefertum  -22/1/2014-Malaka


Me contestabas diciendo: Muy bien ¿Y eso cómo se consigue?...y yo como siempre te respondo: CON EDUCACIÓN y una ÉTICA profunda, no veo otro modo real, saludable y duradero de hacerlo posible.

Los antiguos egipcios dirían, que hay que entronizar a Maat: Justicia, Verdad, Confianza  en nuestras vidas

lunes, 20 de enero de 2014

SOBRE LA SOLEDAD...

 
 
¿Qué hacen los niños cuando se encuentran solos? Se entretienen cogiendo guijarros y formando con arena castillos que destruyen seguidamente. Jamás les falta entretenimiento y diversión. Y lo que ellos hacen por pura gracia infantil, ¿no podrás hacerlo tú a fuerza de razón y sabiduría? en todas partes tenemos los hombres arena y guijarros, ¡y tenemos en nosotros mismos tanto par construir y demoler! No nos quejemos, pues, nunca de estar solos.
 
 
Dios, contento siempre de Sí mismo, consigo vive eternamente. Procura, pues asemejarte a Él, que esto si está en tu mano. Habla contigo: ¡tienes tanto que decirte y que pedirte!  ¿no tienes un Padre inmortal que no cesa de velar por ti y de socorrer en cuanto necesitas?
 
 
Nada posees que no te haya sido dado. El que todo te lo dio bien puede quitarte algo. Eres, pues, no sólo insensato, sino ingrato e injusto al pretender oponerle resistencia.



Epícteto (Estoicos)

lunes, 13 de enero de 2014

EXCESOS Y DEFECTOS, BUSCANDO LA ARMONÍA DE LOS ELEMENTOS




Desequilibrio de Fuego:
Si tiene poco énfasis en los signos de fuego, falta energía ígnea y es probable que la digestión sea débil. Una carencia de fuego se manifiesta como falta de energía, tendencia a no confiar en la vida misma. La alegría de vivir está a menudo marcadamente ausente, y la persona está carente de fe y optimismo. La confianza en sí mismo puede ser también pobre, y hay asiduamente tendencia al desaliento y a la falta de entusiasmo para afrontar las exigencias de la vida. A menudo, los desafíos asustan a estas personas, y cualquier problema mayor de la vida les lleva largo tiempo para que lo venzan, puesto que los efectos psicológicos residuales tienden a demorarse mucho tiempo después que la experiencia llegó a su cima. Una falta de fuego es casi siempre índice de un problema mayor en el modo con que la persona enfoca la vida. El ejercicio físico vigoroso tiende a estimular la energía ígnea y está muy recomendado. También debe vigilarse esmeradamente la dieta, si además carece de tierra, pues entonces no tiene la fuerza digestiva para quemar los alimentos pesados y concentrados. Todo, incluidos el ejercicio y los hábitos dietéticos, debe hacerse con moderación para que la persona no agote la energía que tenga. Tienen a menudo gran paciencia. Y el fuerte énfasis de Marte o el Sol puede compensar.

Demasiado fuego, lleva a “quemarse uno mismo”, dejando de esa persona una cáscara vacía, sobre todo si se abusa de drogas o alcohol. Tienden a ser demasiado activos, inquietos y muy interesados en hacer que en el mundo ocurra algo. Puede dar problemas en el trato con los demás, pues la impulsividad, el egocentrismo y un deseo irrestricto de actuar directamente a toda costa, puede suscitar un modo extremadamente insensible y tosco de acercarse a los demás. Esto también si hay mucho agua o mucho aire.

Los que armonizan bien con el fuego, son buscavidas que se motivan solos y se ponen en marcha con buen éxito, promueven nuevas empresas, proyectos y aventuras idealistas que exigen tremenda dedicación, valentía y energía.

DESEQUILIBRIO TIERRA
Poco énfasis tierra, no están naturalmente armonizados con el mundo físico, el cuerpo físico o las limitaciones y exigencias de la supervivencia material. Pueden estar en las nubes, no se afirman en la concreción de aquí y ahora de su dependencia de cosas materiales como alimentos, dinero, techo. Puede ignorar lo que exige el sobrevivir en el mundo material, hasta que se vea obligada a ello, aunque preferiría ignorarlo. Se siente totalmente fuera de lugar en este mundo, sin base ni raigambre que le provea de sostén y solidez como si no tuviera sitio donde pararse, tiene problemas para encontrar un trabajo para ganarse la vida que le satisfaga. Esta sensación de estar fuera de lugar en el mundo le induce a buscar la experiencia directa con alguna dimensión de la vida que le parezca más real, como la imaginación o perseguir una búsqueda espiritual a fin de trascender las limitaciones del mundo material. Esto sería lo más beneficioso, pues la persona no acepta limitaciones a lo que es posible, espiritualmente o en sus esfuerzos creadores. La imaginación podrá desbocarse, y será positivo sólo si el individuo aprendió a aceptar las exigencias fundamentales de la vida terrena.

Los de énfasis sobre la tierra, tienden a confiar en demasía en las cosas como son o parecen ser. Puede haber visión estrecha, interés obsesivo más por las obras que por los ideales, y una marcada falta de imaginación. Pueden perder la perspectiva en sus acciones, a menos que tenga énfasis en aire, y en las implicancias últimas de sus métodos operativos. Mucha armonización con la tierra ejemplificarán una fuerza y una eficacia notables en la mayoría de los casos y necesitan encauzar su energía dentro de un trabajo específico que los exija. El mundo laboral y los asuntos prácticos tiende a dominar íntegramente sus vidas. Hay un cinismo y un escepticismo particulares, cualidades de la mente que surgen inevitablemente si uno no tiene un ideal o inspiración para infundirle significación a la vida. Fuerte énfasis en Neptuno o Júpiter podrá ayudar a encauzar su practicidad de modo que le permita trascender las cualidades más negativas de este desequilibrio.


DESEQUILIBRIO AIRE
Poco énfasis aire, perciben raras veces que esto sea un problema, pues están inmersos en la acción, los sentimientos y los intereses materiales como para prestar atención a las implicancias de sus compromisos. Esta falta de percepción, esta ineptitud para reflexionar sobre la vida y sobre uno mismo son las que crean problemas a estas personas. Le es difícil lograr separarse de sus acciones personales y de allí que estén cargadas de compromisos, o de falta de satisfacción en relaciones estrechas que brotan de su ineptitud para cooperar efectivamente.

El elemento aire es una cualidad unificadora y a uno le permite ajustarse fácil y rápidamente a nuevas ideas y diferentes clases de personas. Los que carecen de esta armonización tienen dificultad para ajustarse a ideas nuevas, y, en consecuencia, a personas nuevas. Esto puede inducir desconfianza hacia cualquiera que parezca demasiado “intelectual”.

Demasiado énfasis da un mente superactiva que deberá ser guiada y controlada. “vive de cabeza” Pueden hacerlo todo sin pensar primer en ello, puede inducir en casos extremos a una parálisis de la voluntad y grandes trastornos psicológicos. La mente puede desbocarse con ellas, introduciéndolas en un mundo imaginario, o en un sentido de la “realidad” totalmente fuera de contacto con lo que es posible. Con disciplina mental apropiada, podrá ser innovador en el mundo del pensamiento.
DESEQUILIBRIO DE AGUA
 
Poco énfasis en agua, puede manifestarse como una vasta gama de problemas psicológicos, emocionales y físicos. Tienen gran dificultad para introducirse en los sentimientos de los demás con empatía y compasión. Lo mismo que para entrar en contacto con sus propios sentimientos y necesidades emocionales. Tienen problemas al ocuparse de sus propios sentimientos; el mundo de las emociones les parece tierra extraña con grandes peligros. En casos extremos, personas frías, reservadas e insensibles. Tales personas se destacan por su falta de simpatía y raras veces tienen buenas relaciones emocionales con los demás. Tienden a desdeñar los sentimientos de los demás como carentes de importancia, incapaces de ver en los demás lo que no pueden aceptar en ellas mismas. En su intento por ser emocionalmente autosuficientes, niegan a menudo y por completo su naturaleza emocional, lo cual podrá inducir una dependencia particularmente inconsciente de aquellos que expresen sus sentimientos.

Una falta de agua se manifiesta como desconfianza innata hacia el conocimiento intuitivo. No confían en sí mismas, desechan con facilidad sus sentimientos como fastidios sin importancia. Jung decía “aquello a lo que se le niegue acceso consciente sigue fluyendo a través de proceso inconsciente". Estas personas resistirán todos los esfuerzos de los demás por sacarlas de su vacío emocional, mientras que harán gestos seminconscientes, en procura de los demás, lo cual revelará su aislamiento, su miedo y su aflicción interior.

Los que tienen este desequilibrio podrán lograr una estabilidad emocional dejando que, con lentitud, el interminable estanque de los sentimientos salga a la superficie, liberando así el dolor y el sufrimiento acumulados que negaran durante tan largo tiempo . Estas personas parecen temer fanáticamente el dolor, y el resultado es que su desdén hacia las necesidades emotivas les asegura que experimentarán más dolor.

Aquellos en los que el elemento agua no opera eficientemente son proclives a la enfermedad. El agua es la fuerza que limpia y cura. La dieta en los que carecen de agua debe vigilarse con esmero, es benéfico periódicas dietas purificadoras o ayunos moderados. Y trabajar conscientemente en el incremento de la función purificadora sobre el mundo emocional y físico, para vencer muchos problemas y evitar los trastornos graves que conducen a tal estado tóxico.

Énfasis excesivo sobre agua hace que se sientan lanzados a la deriva en un mar abierto en un botecito sin timón, vela, remo ni brújula. Influye sobre ellos cualquier viento que sople, volviéndolos muy impresionables, a merced de pautas emotivas sobre las que no tienen control. Extremadamente sensible a cualquier experiencia, podrán tener una intuición profundamente penetrante o una sobre-reacción al más ligero estímulo. Si las emociones están fuera de control y la persona funciona habitualmente en un estado de aprensiva autoprotección, los miedos y las negativas pautas de reacción y la timidez podrán desvitalizarla con facilidad. El ser abrumado por las emociones como una experiencia de la vida diaria desgasta en última instancia a cualquiera, y si se sienten a menudo incapaces de imponerse a las tensiones en su trato con el mundo externo puede acuciarlas a recogerse en su vida interior o a escapar de los desafíos de la vida.

Como podemos observar lo Ideal está por conquistar, en todos nosotros, pues siempre tenemos excesos en algunos elementos que hemos desarrollado más y defecto en otros, abandonados por distintas causas. En el "gran teatro de la vida" a través de distintos papeles y circunstancias que viviremos, iremos paso a paso, desarrollando aquello que nos falta y puliendo aquello que nos sobra. El objetivo es la armonía entre todos los elementos que nos conforman, la Salud integral producto del equilibrio entre las partes que nos constituyen como unidad. Logro que nos otorgará "Salud" a todo nivel; eficacia, sensibilidad, amplitud mental y espiritualidad, para "hacer el Bien y hacer las cosas Bien", como todos soñamos realmente. En ello estamos…porque Queremos conseguirlo. Atentos y dispuestos a seguir Aprendiendo Juntos.


RESUMEN DE UN TRABAJO SOBRE LOS ELEMENTOS  
Mª D. Villegas- 2002 Madrid

JUNG Y LA ASTROLOGÍA

 
 
Jung demostró, más allá de toda duda, que los primarios agentes motivadores de vida en la psique individual y las pautas psicológicas totales de culturas enteras son manifestaciones de factores “arquetípicos” de la psique humana. Estos arquetipos son inherentes al estrato psicológico de la vida. A este substratum psíquico Jung lo llama el “Inconsciente Colectivo”, (Mundo de las Ideas, Platón), y describe a los arquetipos como los principios universales que subyacen y motivan toda la vida psicológica, individual y colectiva. La mitología recalca las manifestaciones culturales de los arquetipos esenciales mismos, como su lenguaje individual y cultural. Llegando a la conclusión de que: “La astrología puede considerarse como la estructura mitológica más vasta”.


 
 
El mito sirve idealmente de fuerza vitalizadora en toda cultura, mostrando la relación del hombre con una realidad más amplia y universal. Asimismo declaró que “la astrología consiste en configuraciones simbólicas del inconsciente colectivo, los “planetas” son los dioses, símbolos de los poderes del inconsciente”. Y recalcó que: “la astrología abarca la suma total de todo el conocimiento psicológico antiguo, incluida la predisposición de los individuos y un modo exacto de regular las crisis de la vida"



D.Villegas-Madrid-2002