martes, 17 de julio de 2012

MOTIVACIONES Y GRATIFICACIONES DE LAS PERSONAS AUTORREALIZADAS


  • Deleite porque se cumpla la Justicia
  • Deleite por frenar la crueldad y la explotación
  • Lucha contra las mentiras y falsedades
  • Les gusta que la virtud sea recompensada
  • Les gustan los finales felices, las buenas conclusiones
  • Les enferma que la injusticia y el mal sean recompensados y que la gente lo cometa impunemente. Son buenos castigadores del mal
  • Tratan de rectificar las cosas y aclarar malas situaciones
  • Disfrutan haciendo el bien
  • Les gusta premiar y alabar el talento, la virtud, etc
  • Evitan la publicidad, la fama, gloria, honores, popularidad, celebridad, o por lo menos, no la buscan. En cualquier caso, no parece tener demasiada importancia.
  • No necesitan que nadie les ame.
  • Generalmente escogen sus propias causas, que suelen ser pocas, en lugar de responder a los anuncios, campañas o consejos de los demás.
  • Tienden a disfrutar de la paz, calma, quietud, agrado, etc. No les gusta el alboroto, la pelea, la guerra, etc.
  • Parecen prácticos, astutos y realistas. Les gusta ser eficaces y les disgusta ser ineficaces.
  • Su lucha no sirve de excusa para la hostilidad, paranoia, pomposidad, autoridad, rebelión, etc. sino en la de emprender para rectificar algo. Se centra alrededor de un problema.
  • Logran simultanear de algún modo, el amor al mundo tal como es y el intento de mejorarlo.
  • Tienen esperanza de la que sociedad, la gente, la naturaleza, puedan ser mejoradas.
  • Pueden ver de forma realista tanto el bien como el mal. Reaccionan positivamente ante el reto que les presenta un trabajo.
  • Disfrutan mejorando las cosas.
  • La compañía de sus hijos les proporciona gran placer, así como ayudarles a convertirse en buenos adultos
  • No necesitan ni buscan el aplauso, la adulación, la popularidad, posición social, prestigio, dinero, honores, etc.
  • Son agradecidos, tiene conciencia de su buena suerte
  • Tienen  el sentido de nobleza obliga
  • Son pacientes y tolerantes por ejemplo con los niños
  • El misterio le resulta atractivo, así como lo desconocido, los problemas por resolver, lo desafiante
  • Disfrutan restableciendo la ley y el orden en una situación caótica, confusa.
  • Combaten la corrupción, la crueldad, la malicia, la deshonestidad, pomposidad, falsedad y falsificación
  • Tratan de liberarse de toda ilusión, afrontar los hechos con valor, quitándose la venda de los ojos
  • Sienten pena por el talento desperdiciado
  • No actúan con vileza y se enojan cuando otros lo hacen
  • Sienten que cada persona debería tener una oportunidad para desarrollar al máximo su potencial, una oportunidad justa e igual
  • Disfrutan contemplando la felicidad y contribuyendo a ella.
  • Disfrutan contemplando y ayudando a la autorrealización de otros
  • Les causa gran placer conocer personas admirables, valerosas, honestas, rectas, creativas, grandes
  • Les gusta hacer las cosas bien y ser eficaces


Fragmento "LA PERSONALIDAD CREATIVA" Abraham Maslow

lunes, 16 de julio de 2012

DIONISOS: EL NIÑO INMORTAL ...EN NOSOTROS


 
Contemplaba aquella niña corriendo, jugando, gateando, deleitándose echando arena en su cubito de agua, y mirándose las manos llenas como si quisiera comprender…por qué…se le quedaba pegada…Me extasié…y voló el tiempo…


Fue como retornar a la infancia a través suyo…me he visto en ella…como si hubiera vuelto a nacer…o estuviera allí viviendo lo que nunca tuve…un día de playa con mis padres…Qué momento mágico ante mí…quedé hechizada…


Me gustó ver a los padres y abuelos pendientes de cada uno de sus movimientos, para que no se hiciese daño con nada o se comiese la arena con las manos…y recordé aquello que me contaron cuando mi padre preguntaba desde su lugar de trabajo…que era en nuestra misma casa…”¿donde está la niña?”…


Que hermoso el lenguaje de aquella niña vivaracha, traviesa, juguetona, llena de vitalidad…que no paraba ni un momento de moverse… Estaba feliz y lo demostraba por todos sus poros…Ella seguía en el paraíso…sin duda…rodeada de todo lo que amaba…de momento era así… Quienes nos sentíamos niños contemplando la inocencia y la belleza…sabíamos que se podía estar en el cielo… aquí… bastaba con sumergirse en ese especial estado de conciencia…que cualquier niño normal… tiene todavía fresco.


Sin duda…como dirían los antiguos…cada niño le recuerda al alma de forma sutil, que somos inmortales…que de la muerte surge la vida, porque hay algo en nosotros que no muere nunca…Ahí está… el niño divino inmortal; Dionisos, rescatado de las cenizas…y vuelto a nacer…Nosotros mismos…una y otra vez, en el escenario del mundo, jugando, saltando, riendo, admirados, curiosos y extrañados ante todo lo que nos rodea. Queriendo saber…por qué, por qué… sin miedos, confiados totalmente…porque nos sabemos protegidos, queridos por aquellos que nos acompañan, padres, abuelos, hermanos…familia…


Dentro nuestro vive el “niño inmortal”…por eso, al contemplarles…se despierta un contagioso y puro entusiasmo…  Sí, todo está ante nosotros… sólo que es tanto el olvido...que no vemos...

La vida brincaba llena de alegría...delante de mí... Dionisos, a través de aquella niña...reía....






13/7/2012 –D.Villegas-Nefertum
fragmento: LA ODISEA DEL ALMA

sábado, 14 de julio de 2012

EL BIENESTAR DE LOS NIÑOS...






"Los orígenes de todos los males de una comunidad, así como de las naciones, se remontan al cariño que han recibido los niños, si han sido amados, están sanos y no han sufrido maltratos; si han aprendido a controlarse y a sentir compasión, y si han recibido las oportunidades que merecían en función de sus capacidades. Para nosotras es obvio que el bienestar de los niños depende del bienestar de sus madres, el cual, a su vez, irá en función del trato que reciban las mujeres."







JANE SHINODA - fragmento de LAS DIOSAS DE LA MUJER MADURA

jueves, 12 de julio de 2012

AUTORREALIZACIÓN O PLENITUD HUMANA



A través del estudio comparativo que han realizado entre otros grandes pensadores, Jung, Mircea Eliade, constatamos que existieron técnicas para iniciarse en la sabiduría, en todos los antiguos pueblos, y métodos de transmisión de la misma, que con el girar de los tiempos, hemos perdido u olvidado, por el cambio de intereses y perspectivas en el hombre.

Pensadores de avanzada de hoy, a través de una investigación seria y profunda, vuelven arribar a las mismas costas de lo esencial. Una y otra vez, hay que recordar el mensaje, pues el oleaje interior y exterior de la lucha por la supervivencia, nos alejan de la soñada Itaca. Fue Jung quien afirmaba, que hacen falta que transcurran al menos 50 años, para que la mayoría asimile una nueva idea.

Cercano a nosotros, Jung nos hablaba del proceso de individuación, que requería una alquimia interior, exactamente lo mismo que 2.500 años aproximadamente exponía Platón, cuando nos hablaba del individuo como el hombre que ha logrado armonizar sus partes componentes en una unidad. Siempre interesó e interesará al hombre, encontrar el medio de alcanzar su autorrealización plena, como si fuera, el sentido y por qué de su existencia. Veamos, lo que nos dice al respecto un gran psicólogo y pensador de nuestro tiempo.

Pirámide de necesidades

A.H. Maslow, creador de la psicología humanista o “tercera fuerza”, eminente psicólogo de este siglo, nos expone las características por las cuales podemos reconocer a las personas autorrealizadas, o dicho de otro modo, qué es todo aquello que debemos conseguir para alcanzar la propia autorrealización.

Parte de la idea de que el ser humano tiene una serie de “necesidades” básicas y metanecesidades (Pirámide de Maslow) que motivan sus comportamientos, y por tanto, según las que prevalezcan en su vida será la conducta, valores y la realización plena o no de la persona.

Estas van desde el alimento, seguridad, afecto, respeto, autoestima, hasta la autorrealización (metanecesidad). Nos explica que hay personas que al cubrir sólo las inferiores de supervivencia y afecto no se realizan plenamente, y de ahí derivan todo tipo de problemas que resume en la palabra “enfermedad”. Puesto que, como muy bien nos explica, la Salud es pleno desarrollo personal, y la enfermedad desequilibrio o déficit en el mismo.

Deja bien claro que no sólo necesitamos vitaminas, minerales, yodo, etc. para nuestra salud, sino que otros aspectos del hombre necesitan sus “vitaminas” o valores, para su salud y desarrollo pleno. Como ser la vivencia y práctica de valores éticos, que actualicen y desarrollen nuestra naturaleza interior, cultivándola. Eso sí, considera que “se requiere disciplina para revelar o actualizar nuestras naturaleza interior. En todo este proceso, como dirían igualmente los alquimistas, no descarta para nada, circunstancias difíciles, frustraciones, privaciones, dolor, que harán aflorar fuerzas dormidas, o sencillamente seguridad y fuerza interior, si las resolvemos y enfrentamos con valor. “Quien no ha resistido o superado la adversidad, sigue dudando de su propia capacidad de hacerlo".

Además de una buena alimentación para el físico, una vida afectiva sana para nuestra psique, necesitamos darle medios de expresión a nuestra naturaleza superior, para que actúe como principio rector de nuestra vida. Y así,  desarrollarnos saludable, provechosa y felizmente. Si se niega o intenta abolir este núcleo esencial, la persona “enfermará”. Entendiendo que para el autor, la enfermedad no sólo es física, sino psicológica, mental, del alma.  Maslow, afirma que la carencia de valores humanos como guías y motivadores de la conducta, dan como resultados “enfermedades” o “metapatologías”, que son “disminuciones de lo humano”. Ejemplo de algunas de ellas serían: pérdida del entusiasmo por la vida, aridez, alineación, ineficacia, sensación de ser inútil, desesperación, dudas fundamentales, angustia, cinismo, futilidad, destructividad, materialismo, apatía, depresión, desacralización de la vida, falta de valores, etc.


Autorrealización
Podemos reconocer a las personas autorrealizadas, por cualidades como las siguientes son: altruistas, autotrascendentes, solidarias, responsables, sociales. Tienen una percepción superior de la realidad, espontaneidad, creatividad, no dependen de la opinión ajena. “Le determinan las leyes de su propia naturaleza interior”. Son personas “maduras”. Al contrario las personas que no salen del círculo de sus necesidades básicas, estarían en un estado patológico a nivel humano que describe como “niñez”.

Las personas “sanas, maduras”, se sienten motivadas principalmente por tendencias hacia la autorrealización de sus capacidades, potencialidades, talentos, misión, vocación, destino, conocimiento de sí mismo, tendencia a la unidad, solidaridad, integración, defensa de los valores supremos. La necesidad y el deseo prosiguen pero en un nivel “más alto”.

Como resultado de ser una persona autorrealizadora o paralizada en este sentido, existen diferentes clases de placer y amor, nos explica:

1)      El placer de la escasez: una vez que se sacia esta necesidad, se produce un “alivio” de la tensión, este placer es poco estable y duradero. Surge de la escasez o necesidad satisfecha.

2)      El placer superior de la producción, creación y profundización. Cuando se realiza, genera éxtasis, serenidad. Este surge de la plenitud o el deseo de dar.

En el amor tendríamos:

1)      El Amor del Ser: es un amor altruista, donde lo importante es Dar, no es posesivo, es admirativo, agradecido, nos hace Crecer. Se puede comparar a la experiencia estética o mística. Tiene efectos profundos y amplios en la persona, resulta una experiencia elevada y rica.

2)      El amor deficitario; es un amor egoísta, que surge de la carencia, de la necesidad de recibir, puede ser “satisfecho”, pero produce ansiedad y hostilidad, como consecuencia de nuestra dependencia.

El primero es más independiente, menos celoso y temeroso, más desinteresado, generoso. Se esfuerza en ayudar al otro en su autorrealización.

Metanecesidades o valores supremos


Cuando la persona está impulsada sólo por las urgencias de las necesidades básicas, se siente en desequilibrio, es dependiente del medio, de otros, a quienes necesita para cubrir sus carencias, de ahí surgen los miedos, angustias, ambiciones, luchas, etc.

Si está impulsada primordialmente por las metanecesidades o “valores supremos”, el hombre se ve impulsado a superarse, a crecer, resistir la adversidad, a luchar por causas elevadas y justas, por la defensa de lo bueno y lo bello. “Es como si los valores supremos, tuvieran una especie de unidad y cada valor particular fuera como una faceta de ese todo”. Las personas autorrealizadoras están esencialmente metamotivadas, las impulsan “valores supremos” o “metanecesidades”. Y los defenderán de cualquier ataque, porque se han llegado a identificar con ellos y conocen sus beneficios a todo nivel.

Cuanto más próxima se encuentra la persona a la autorrealización o la plena humanidad, más probable es descubrir que su trabajo está metamotivado y no únicamente motivado por las necesidades básicas de supervivencia. Para las personas más evolucionadas, buscar la justicia, la verdad, la bondad, la belleza, es más importante que buscar la seguridad económica, la admiración, la posición social, el prestigio, dominio, etc. Para ellas, los mayores placeres y satisfacciones se dan en satisfacciones transpersonales, más allá del egoísmo, como por ejemplo, ver que se cumple la justicia, realizar un trabajo eficazmente, hacer progresar la verdad, compensar la virtud, castigar el mal, hacer el bien. Tienen el sentido de “nobleza obliga”. Disfrutan contemplando y propiciando la felicidad. Son generosos. El misterio les resulta atractivo. Disfrutan ayudando a la autorrealización de otros. Les causa gran placer conocer personas honestas, valerosas, admirables, eficaces, rectas.

Expone el autor de "La personalidad creadora”, que en el ser humano hay dos sistemas de fuerzas; uno que se aferra a la seguridad, tiende a defenderse por miedo y retrocede al pasado. Asustado de correr riesgos, temeroso de perder lo que posee, le asusta la independencia, la libertad y la separación de lo colectivo.

El otro sistema de fuerzas empuja hacia la totalidad y la unicidad del yo con Todo. Hacia el funcionamiento pleno de todas las capacidades.

Decía Maslow; "el conocimiento hace a la persona más sabia, rica, fuerte, evolucionada, madura". Eso sí, todo lo que aumenta el temor, reduce nuestro impulso a conocer, y todo lo que permite la valentía libera nuestra necesidad de conocer.

La práctica del conocimiento es la que nos va permitiendo, encontrar la verdadera libertad de miedos, ignorancia, dependencias, desequilibrios. Es necesario ejercitar el valor de conocer, ampliar nuestras perspectivas e intereses, cultivar otros aspectos de nuestro ser y necesidades, para desarrollarnos plenamente como seres humanos. Como siempre la solución a nuestros problemas, comienza por una educación integral, que posibilite al ser humano, su autorrealización plena. “Acercándole a ese centro de poder que todos tenemos en nuestro interior”

Mª Dolores Villegas
Gijon 20/5/2000
Registro Propiedad intelectual nº M-004287/2008