lunes, 28 de abril de 2014

"Hombres-Puentes"

 
 
 
Arriba y abajo, a un lado y otro, siempre tenemos una orilla y otra orilla separadas, unidas gracias a los puentes que facilitan el paso de una a otra… Necesitamos puentes de todo tipo, puentes físicos, puentes sutiles, que unan “mundos” paralelos, que seguirían sin contacto ni medio de relacionarse, sino fuera por ellos.

 
Sí, cada día veo más claro, que hacen falta también “hombres-puentes”, personas que puedan cumplir esa función, que faciliten el traspaso o la comunicación de una orilla con otra. Porque son capaces de estar en una y en otra, de unirlas en su persona… Desde un centro que todo lo relaciona, conoce y unifica, en una síntesis armónica, que ellos mismos han conseguido plasmar aquí y ahora. Qué necesarios y útiles son estos “puentes mágicos”, que recrean la unidad.



Como Mercurio... rápidos, ellos sirven para unir las distintas dimensiones...



2008 -Madrid-D.V.-Nefertum
fragmento de VIAJE AL PAÍS DE LA MAGIA

LA MEDICINA DE LA RISA


"LA MUSICA FAVORITA DE DIOS ES LA RISA...."
"UN DIA SIN RISA ES UN DIA PERDIDO"
Anónimo


Por algo siempre han enseñado
que un signo claro
de sabiduría es el Buen Humor....
Ya se exprese como carcajada, risa, alegría,
o esa peculiar manera de "mirar"
e interpretar la Vida
dándole su justa importancia a todo...
Esa gran o sutil sonrisa
que nos "eleva" del suelo,
y nos hace "volar" por encima de los problemas,
sintiendo y sabiendo que: TODO PASA,
QUE TODO SERÁ PARA BIEN...
Y QUE TODO "ES UN SUEÑO"...
del que "despertaremos"
Lo que importa es cómo lo vivimos,
qué aprendemos, qué hacemos,
y qué dejaremos a nuestro paso...


5/08/08-Madrid-Nefertum - (D.V.)
De mi libro: "VIAJE AL PAÍS DE LA MAGIA"

sábado, 26 de abril de 2014

TODO ES PARA BIEN...


  
"Todo lo que hemos vivido ya es parte de nosotros".
Sí, un día comprendes, un día ves, un día todo se aclara...
un día se disipan las nieblas que te envolvían...
un día "volvemos a nacer"...un día todo parece que se entiende
más y mejor, más profundamente.
Un día tras otro se fue operando el cambio,
un día tras otro hicimos el camino...
recorrimos la senda de nosotros mismos
y todo lo vivido parece ir dando su fruto,
y surgen "perlas y flores" donde había dolor y lágrimas,
donde había soledad y heridas.


¿Cómo son las cosas, quién lo sabe?
Es el Misterio que vamos desvelando
y hay tantos misterios en nuestra vida.
Las cosas SON, nosotros vamos viéndolas...
poco a poco nuestra vista se va liberando de estorbos
y va adquiriendo profundidad, amplitud.
Cada día, cada gota, cada dolor,
se fue transformando con Valor en "joyas preciosas"
ya nuestras para siempre, ya de todos...
TODO ES PARA BIEN...enseñaron los sabios.
Lo importante es el BIEN que sembremos y hagamos,
lo importante es Todo lo que aprendemos, mientras tanto,
en la Escuela de la Vida... junto a todos nuestros "hermanos"

Porque un día, comienza "El Gran Viaje"...y "todo termina" aquí,
y "todo comienza" en otra parte...entonces caen los velos de la materia,
entonces nos vemos frente a frente con nuestra Alma,
entonces comienza "el entender y el ver" qué sentido tuvo todo...
por qué, para qué...aciertos y errores
y nos proponemos firmemente "volver a nacer",
hacerlo mejor la próxima vez, aprovechar el Tiempo, hacerlo ÚTIL 
Yo también como dice aquella canción... quiero:
"QUE TU ALMA SEA FUERTE 
CUANDO MIRES HACIA EL FRENTE...
QUE TU LUZ BRILLE POR SIEMPRE..."


21/01/08-Madrid- D.V.-Nefertum
fragmento de VIAJE AL PAÍS DE LA MAGIA

viernes, 25 de abril de 2014

FUNDAMENTOS DE LA TEORÍA DE LA REENCARNACIÓN ¿Volvemos a vivir?

La imagen puede contener: cielo, nubes y exterior


Este tema es fundamental para todos nosotros, porque es uno de los temas que abarca la Filosofía, o sea, la búsqueda de la Sabiduría.

Hoy, en nuestra actual civilización, existe un gran desarrollo de la ciencia y en especial de la técnica. Los medios mecánicos que poseemos nos permiten trasladarnos velozmente de un lugar a otro; nos permiten comunicarnos; nos permiten estar en contacto los unos con los otros. Pero estos medios mecánicos, y esta alienación científica en el sentido materialista y práctico, nos han despojado de la iniciativa para poder entender y comprender los fenómenos inexorables de la Naturaleza.


Sin embargo, ha habido otras épocas y otros tiempos; ha habido otros hombres y otros pueblos que tuvieron más tiempo o más predisposición, o más gusto por estas cosas. Pero hoy, acerca de los problemas fundamentales del hombre, estamos tanto o más ignorantes que el hombre que pintaba en las cuevas de Altamira.


Por eso, nosotros nos seguimos haciendo una pregunta vieja que surge de labios nuevos: ¿qué pasa con nosotros?, ¿qué pasa con nuestra vida?; ¿quiénes somos?, ¿de dónde venimos?, ¿a dónde vamos?...


Las distintas religiones de los distintos tiempos, han tratado de solucionar este problema. Le han dado al hombre, a través de símbolos -como bien dice el mismo Jesús en el Nuevo Testamento- una serie de verdades.


Pero es obvio de que en nuestra alienación actual y práctica, en nuestro mundo cotidiano, nuestra conciencia está adormecida para los problemas simbólicos. Tan sólo unas preguntas nos gritan desde adentro: ¿Es que se diluye todo cuando morimos? ¿Es que nuestra conciencia se pierde en la nada? ¿Es que vamos a algún lugar de prueba? ¿Es que existe un Infierno? ¿Es que existe un Cielo? ¿Es que volvemos de nuevo a este mundo?


Ante ésto, quiero tocar esta teoría sobre la posibilidad de que retornemos a este mundo. Es una posibilidad filosófica que, por cierto, no es una idea nueva.


Todas las antiguas culturas y civilizaciones, hasta donde nosotros conocemos, tuvieron a su disposición mecanismos de conocimiento que vieron esta posibilidad de la reencarnación como cosa fáctica.


Tomemos algunos ejemplos. En América, entre los Aztecas, existía la creencia de que el alma volvía de nuevo a este mundo. Decían que los hombres que morían, pero que estaban muy aferrados a la tierra, quedaban presos del encanto de la tierra.


Pero sostenían que, las almas que se habían liberado del mundo, las que ya no tenían apegos en el mundo, las que creían que había "algo más", y más lejano, iban a lo que hoy llamaríamos la fotósfera del sol, es decir, que iban a vivir en la Luz, como colibríes bajo la forma de Huitzilopochtli.



La imagen puede contener: planta y exterior


Los antiguos egipcios creían también que los hombres podían reencarnar. Todo hombre cuando moría tenía una prueba que transcurría en el "Aduat". El Aduat, suerte de purgatorio, era un lugar donde se pesaba el corazón del difunto en una balanza, y se le hacía una serie de preguntas a las que debía contestar. Aquellos que eran suficientemente sutiles podían llegar al Amen-Ti, o sea, la Tierra de Amón, el lugar mágico dónde cada uno encontraba lo que quería encontrar. El lugar maravilloso donde los lotos no se cierran jamás; donde las barcas no se hunden; donde los besos no se traicionan; donde los alimentos no se corrompen; donde las palabras no se pierden; donde todos los hombres tienen el don de lenguas y se entienden... Pero aquellos que, careciendo de esta fuerza espiritual, quedaban presos en las ansias de volver a la tierra, no podían pasar el Aduat y tenían que regresar otra vez a las experiencias terrestres.


Lo mismo nos indican los chinos, los griegos, los romanos. Incluso los primitivos cristianos, hasta el Concilio de Trento, van a tener en algunas de sus líneas de conocimiento, la afirmación de que los hombres vuelven a la tierra, e incluso de que Jesus-Cristo era una suerte de reencarnación de uno de los profetas anteriores. Vemos pues, que este argumento se pasea por toda la Historia.


Es tal vez en la India donde podamos captar y adquirir los conocimientos más precisos, hoy en día, sobre este tema de la Reencarnación .


Los hindúes, dentro de sus distintas religiones o sectas, han llegado a afirmar que en el mundo todas las cosas reencarnan, todas las cosas vuelven a vivir.


Contrariamente a lo que se cree, los hindúes hicieron filosofía e hicieron dialéctica antes que los griegos, y habían tratado de demostrar, no solamente mediante la fe, sino también mediante el razonamiento, de que el hombre podía volver a vivir. Decían que todas las cosas son cíclicas. Hablaban de grandes períodos de tiempo activo que llamaban Manvántaras, y de otros ciclos de sueño o Pralayas. Consideraban que esa actividad -que atribuían a la expiración y a la inspiración de Brahma, o sea, al respirar de la Deidad- existía también en todas las cosas, del mismo modo en que nosotros estamos despiertos unas horas al día y dormidos estamos otras horas.


Miles de años ha, ellos habían ya descubierto las leyes de Lavoisier: "En la Naturaleza nada se pierde, todo se transforma". Habían notado el recorrer cíclico de las Estrellas y la forma repetida en que el Sol nos alumbra cada mañana. De esto dedujeron que todas las cosas eran cíclicas; que todas las cosas eran, en parte irrepetibles, y en parte se repetían y volvían a ser.


La continuidad y la eternidad no serían para el pensamiento hindú, un estatismo o la permanencia de una cosa, sino que serían más bien el devenir contínuo de las cosas.


El concepto de "duración" y de "eternidad" no estaría en la permanencia objetiva de algo, sino en la permanencia de un cambio constante cuya finalidad es misteriosa; en la utilización de un impulso interior espiritual que mueve a todas las cosas hacia su fin ultérrimo.


Este Impulso va encadenando una secuencia de fenómenos. Los hindúes nos hablan de la Ley del Karma: la Ley de Causa y Efecto. Toda cosa, todo lo que pasa es efecto de lo que pasó antes y causa de lo que va a pasar después. Ninguna cosa, ninguna palabra, ninguna actitud, ninguna criatura, ningún mundo, ningún estado es sólo y único en el Universo, sino que es fruto de lo que pasó, y germen de lo que va a pasar.


Esta ley de acción y reacción estaba encuadrada en una direccionalidad cósmica, en una Ley; es decir que las cosas existen y se mueven por algo. Y ésta es otra pregunta que nos hacemos todos: ¿por qué pasa todo lo que pasa? Ante la incomprensión de ciertas aparentes injusticias, el hombre cae entonces en una forma de ateísmo, porque se pregunta: ¿Dios es justo? ¿Dios es bueno? Si Dios es justo y bueno, ¿por qué hay hombres que nacen en cuna de oro, mientras que otros nacen en una pocilga? ¿Qué clase de Dios injusto es el que hace nacer un niño enfermo o ciego, y en cambio le da a otros todas las posibilidades?


Esta es una vieja pregunta. De ahí que los filósofos y metafísicos hindúes creían que existía un "camino" al que llamaban Sadhana, y una Ley que llamaban Dharma. Una Ley Universal que hacía que todas las cosas fuesen a alguna parte con un fin predeterminado.


Los hindúes creían entonces en la reencarnación de las almas. Pero no en una reencarnación de manera simplista, según la cual un hombre se muere, está un tiempo en un mundo sutil, y vuelve de nuevo. Porque si fuese tan fácil, todos recordaríamos lo que fuimos de una manera clara.


Para poder entender el pensamiento hindú, hace falta recordar que ellos pensaban que el hombre no es uniforme, sino que estaba constituido por siete vehículos diferentes. Algunos de estos vehículos eran los que reencarnaban y otros no reencarnaban.


Afirman sus viejos libros que el hombre está constituido de siete envolturas en diferente estado de vibración. Partiendo de abajo hacia arriba, tendríamos en nosotros algo que es común con las piedras, que es común con todas las cosas que nos rodean: es el cuerpo físico, o Stula Sharira, aquello que tiene densidad. Más allá -y al decir más allá me refiero a otra dimensión- estaría el Prana Sharira, o sea, el cuerpo vital o de energía; lo que diferencia a un hombre vivo de un hombre muerto o que acabase de morir.


El tercer vehículo partiendo de abajo, es el Linga Sharira, que normalmente en esoterismo occidental es llamado "el doble" o el doble psíquico. Es lo que tenemos en común con los animales; mientras que el Prana Sharira es lo que tenemos en común con los vegetales, y el Stula Sharira con los minerales.


En la constitución del hombre se establece toda una relación con la constitución de la Naturaleza: la parte física con los minerales, la parte energética con los vegetales, la parte psíquico-animal con los animales: ahí radican nuestras pasiones, nuestros sueños, nuestras fantasías.


Luego existe un Kama-Manas, es decir una "mente de deseos", una mente egoísta que teme, se asusta y tiembla cuando advierte que le va a pasar algo.


Más allá de la anterior está el Manas o mente superior. Esta mente es serena, constante. Luego viene el vehículo llamado Budhi que es la intuición inteligente, sin pensamiento distorsionador; y por último, Atma, la Voluntad Pura que refleja la Deidad en el hombre.


Los cuatro primeros cuerpos o vehículos mencionados serían para los hindúes, mortales y se desintegrarían con la muerte. La muerte sería, pues, un desgaste que comienza con el nacimiento. Desde que nace hasta que muere, el hombre va muriendo poco a poco, hasta que al fin le llega el colapso final, en el que perdería la parte física, la parte energética, la parte psicológica y la parte mental-egoísta.


Mas restan tres planos de conciencia más profundos: el Manas, el Budhi y el Atma que pueden servir de escala para remontar al cielo; existiría en el hombre una parte individual, que no se puede dividir y que es la que en base a los "Skandas", o sea , las causas de acción, el Karma acumulado.


Ahora podríamos entender el porqué nacemos a veces en cuna de oro, y otras veces en establo. Porque desde el punto de vista filosófico, no siempre se aprende más cuando se nace en cuna de oro que cuando se nace en un establo.


Un hombre puede nacer de una manera u otra y siempre puede extraer una experiencia. Pero esa experiencia es limitada, porque si nace en una familia de campesinos, ese hombre tendrá la experiencia del campesino, pero le faltará la del artista, del militar, del político, del poeta.


De ahí que esa parte carente de experiencias, vuelva a la tierra a ocupar los cuerpos de los niños que nacen; vuelva por nuevas experiencias, nuevos encuentros, nuevas vibraciones biológicas.


Lo que reencarna no es todo el hombre, sino una parte, la parte superior o espiritual que generalmente, está poco desarrollada. Nuestro tiempo está dedicado a los problemas materiales y no al desarrollo del Yo Superior...


De tal suerte, las leyes que rigen el Destino, según los hindúes, hacen que solamente la parte superior sea la que reencarna. Pero de la parte superior tenemos muy poca conciencia. Ya lo dijo Platón, quién también explicó la reencarnación; él habla de las Aguas del Leteo, del río que hace que nos invada el olvido. Cuando se beben esas aguas el hombre vuelve a renacer sin recordar prácticamente nada; a veces se renace con una chispa de recuerdo, pero no con algo inteligente y ordenado.


Platón -con ese típico sarcasmo de los griegos- dice que los más apasionados se tiran a las aguas del Leteo y beben con las dos manos, quedando luego completamente dormidos; y que en cambio los prudentes son los que toman poco y luego pueden recordar algo.


En el "Mito de Er", Platón desarrolla esto y lo explica perfectamente. Recordemos cuando hace que le pregunten a Sócrates: "¿De dónde nacen los vivos?, y él conteste preguntando a su vez: ¿De dónde nacen los muertos? Los muertos nacen de los vivos, y los vivos de los muertos.


Para Platón, Sócrates y toda la línea del pensamiento filosófico griego, había también un ciclo inexorable en donde una misma humanidad iba reponiendo energías, tomando de nuevo contacto con el mundo y realizando nuevas experiencias.


¿Es esto cierto o no lo es? Eso no es fácil de contestar; simplemente exponemos esta forma de pensamiento para que cada cual tenga su propia vivencia.


Todos sabemos de que estamos en un mundo regido por la propaganda. La Filosofía precisamente, y nuestra posición acropolitana dentro de la Filosofía, propone un encuentro interior para pensar por sí mismo.


Es preferible equivocarse por sí mismos, antes de ser llevados hacia una forma de verdad que nunca comprenderemos; que nunca nos permitirá tener una individualidad desarrollada. De ahí que preguntemos sin esperar respuesta: ¿Es que volvemos a vivir? ¿Es que realmente reencarnamos?


A parte de lo que dijeron los hindúes, pensemos aplicando el sentido común, -el menos común de los sentidos-: si entrase alguien por primera vez aparentemente en el recinto donde nosotros estamos presentes, y conociese perfectamente la disposición de los muebles y lo que contienen, ¿qué diríamos? Es obvio que diríamos que antes ya estuvo alguna vez en él, porque si no, no lo sabría.


¿Cómo explicar la facilidad de algunos niños que, por ejemplo, han manejado instrumentos musicales, a los cuatro o cinco años de edad; o la facilidad de algunos escultores que esculpen naturalmente sin enseñanza previa?


Hay teorías modernas que intentan explicar esto con la argumentación de un inconsciente colectivo, de que a través de la ascendencia fisiológica nos llegarían potencias anteriores. Pero obviamente esto es menos científico que pensar que el hombre tiene esa posibilidad porque ya la tuvo otra vez. Por ejemplo, si alguien, como pasó en Italia con un campesino, comienza a hablar griego perfectamente, es porque recuerda algo. Y si además se refiere a hechos históricos concretos que nunca ha presenciado, es porque recuerda algo.


En todos nosotros existe como una pre-experiencia individual, que a veces se manifiesta como una sensación difusa, imprecisa. Simpatías, antipatías, angustias y sobrecogimientos que no tienen explicación lógica...

Así, si no es cierto, es por lo menos posible que hayamos vivido otra vez. Y, ¿dónde pudimos haber vivido? ¿En otro mundo o en este?


Si estamos preparados para sobrevivir en este mundo, es que podemos volver a vivir en este mundo.


Se dice que lo que anula la teoría de la reencarnación es el crecimiento demográfico. Porque si en la antigüedad se calculaba una población mundial menor a 50 millones de personas, y hoy hay 4000 millones de personas, ¿qué ocurre? Es que hay una fábrica de almas? Esta es una buena pregunta. Pero nos responden los mismos antiguos el número de almas es fijo. Este número fijo de almas, al haber una gran población física en la tierra, tiene poco período celeste, por lo que las almas son más "materiales", y tiende a propagarse el materialismo en el mundo. Cosa que coincidiría con lo que está pasando hoy, en que los niños ya no guardan la inocencia de otros tiempos.


¿Será cierto lo que decían los antiguos hindúes, de que cuando hay grandes masas de población, las almas reencarnan muy seguidamente, teniendo poco tiempo para lavarse, purificarse?


¿Y que cuando en el mundo hay poca población, las almas tienen una larga vida celeste, y entonces es cuando nacen los grandes místicos, los grandes filósofos; y los niños hasta una edad avanzada siguen creyendo en cuentos de hadas y de gnomos?


Esta simple concepción metafísica cambia todos nuestros conceptos: los conceptos científicos, económicos, políticos, sociales, de relación de los pueblos; y nos torna mejores, más generosos. Entendemos que el mendigo que vemos en la esquina de una calle, está pasando una experiencia que nosotros a lo mejor ya hemos pasado, o pasaremos; y que tenemos que ayudarle, pero no ayudarle porque queda bien, sino porque es nuestro hermano y compañero de ruta. Porque todos juntos estamos viviendo un camino difícil, espinoso, con subidas y bajadas. Y en este camino tenemos que permanecer todos con esa conciencia de unidad.


Todas estas cosas han estado en el seno de todas las religiones; no están en oposición con ninguna religión, puesto que fueron enseñadas de alguna manera por todos los Maestros.

Jesús mismo dijo: "Es necesario renacer". Lo que se puede interpretar de varias y profundas maneras.

Estas cosas existen aún en la mente de cualquiera que tenga un sentido científico de la vida, o un sentido positivo. Porque lo que acabamos de expresar es científico y es posible desde el punto de vista positivo.


Es necesario hacer una reflexión sobre estas consideraciones que nos atañen a todos; sobre el saber si vamos a volver a vivir.


Yo creo que no volvemos a vivir. Yo creo que continuamos viviendo. Creo que decir, "volvemos a vivir", sería como pensar que morimos en algún instante. Yo no creo en la muerte. La muerte no existe; es un fantasma inventado para asustarnos. Nada muere. Todo se transforma. Todo cambia. No podemos decir que volvemos a vivir, sí podemos decir que continuamos viviendo, que continuamos viviendo en éste o en otro mundo.


Tengamos en cuenta que la piedad de Dios de alguna forma nos alcanza a todos. Ved de qué manera inteligente hace Dios que las mieses y las semillas de los árboles caigan alejadas de los mismos para que reciban Sol. Ved de qué manera hace que las mariposas se posen y parezcan cabezas de búhos para que los pájaros se espanten. Ved de qué manera vuelve verde al pequeño gusano para que no lo veamos entre las plantas y de qué manera pone ojos luminososos a los peces de la profundidad de los mares. Esa misma Ley, Dios o como le queráis llamar, es lo que nos va a llevar en la Vida y en la Muerte. ¿Cuánto nos costó nacer? Tanto como nos costó nacer, nos costará morir.

La imagen puede contener: exterior y naturaleza


JORGE ANGEL LIVRAGA-1976-fragmentos conferencia

SENTIDOS SUTILES

 

 
Contemplo el azul del cielo, que se asoma entre los jirones de lana blanca de las nubes que lo cubren, los mil tonos de verde del jardín, el cantar de los pájaros y el viento que pasa con sus lazos invisibles bailando con todo. Siento la Vida de mi jardín en silencio y como siempre me lleno de su magia serena…
 

Por instantes vuelo dibujando cabriolas como los pájaros, y en otros estoy en los hilos del agua inagotables o en las flores dando color y perfume…

 
 
Y es que soy ojos, oídos, tacto, corazón y mente abierta a Ella…la Gran maga Naturaleza. Ella me enseña, me acoge, me reconforta, me “alimenta”…Me permite percibir entre velos “otro cielo” más allá, otros “mundos” y siento el inmenso corazón que comparte su Ser plenamente con todos.
 

Entonces recordé que eso era yo realmente…no soy el estuche, ni tan siquiera el violín que éste porta, soy el sonido que capta y reproduce… cuando se extasía en la contemplación de lo bello en sí mismo.
 

Sí, soy ese “alguien” que se asoma por mis ojos, mis oídos, por mis sentidos sutiles que captan, intuyen, perciben, sienten, “ven” más allá de las formas… el alma de la gente, del paisaje, de las cosas…



18/05/08-Madrid-D.Villegas -Nefertum
Fragmento de VIAJE AL PAÍS DE LA MAGIA

jueves, 24 de abril de 2014

LA CLAVE ESTÁ EN EL SER HUMANO



Estoy leyendo una novela que les recomiendo: "LA CATEDRAL DEL MAR", tremenda......fuerte, pero clara. Más de una vez la emoción me agarró, un nudo en la garganta me ahogaba y mis puños golpearon la mesa con ira, como si yo fuera uno de ellos., y es que aunque sólo fuera por unos momentos, yo fui ellos, al fin y al cabo era así.....Hay tantas historias vividas y olvidadas en nuestro interior....


Nuevamente recordé que LA CLAVE ESTA EN EL HOMBRE. Da igual el tiempo y el momento histórico, es la bondad o la maldad del hombre la que genera la felicidad o el sufrimiento que nos producimos unos a otros. Sólo cuando el Hombre sea Mejor, las convivencia entre los hombres será justa y buena. Pero también es verdad, que nadie puede cambiar a otro, QUE CADA CUAL TIENE QUE PROPONERSE Y LOGRAR SER MEJOR, paso a paso, con un firme propósito, de no hacer daño a nadie, al menos intentarlo, quererlo. Y aún más, hacer todo el Bien posible a nuestro alrededor, como lo hace la Naturaleza, que se entrega generosa constantemente.


Mientras la ignorancia y su consecuencia el egoísmo vivan en el hombre, habrá dolor, y ningún sistema podrá evitarlo..... Porque no es el sistema el que cambiará el mundo ni lo hará mejor, es únicamente el CAMBIO INTERIOR en el hombre el que lo podrá conseguir.

SOLO EL CORAZÓN DEL HOMBRE TIENE LA LLAVE para la VIDA.



D.Villegas-Nefertum- 27/07/08 -Madrid
fragmento de VIAJE AL PAÍS DE LA MAGIA

Más allá de la muerte

Cuando los sonidos que hablan a la psiquis callan, y surge el silencio y la quietud, uno comienza a ver el verdadero rostro de la Vida y de sí mismo, hecho de desapego y rítmico transcurrir en pos de la Verdad, del Enmascarado Divino, del Misterio.

Alguna vez, cualquier día por llegar, será el de la despedida y el Gran Viaje de nuevo. La representación o ensayo habrá terminado, y a solas con la conciencia, repasaremos serenamente, en el silencio, lo realizado, los pros y contras de nuestras decisiones, errores y aciertos de esta jornada que habrá llegado a su fin.

Quizás soñemos con todo aquello que no pudo ser pero amamos profundamente. Allí los imposibles caen, no existen las barreras ni los obstáculos porque la mente todo lo puede. Así, rodeados de nuestros más Nobles Anhelos y Aspiraciones, beberemos Eternidad y Belleza, fortaleciendo nuestra Alma para el regreso a este laboratorio de ensayos, de forja y destreza.

Recordaremos paisajes, lugares, personas, y las sentiremos cerca, aunque realmente hayan quedado atrás… ¿o tal vez no? Allí adonde vamos llevamos con nosotros nuestros recuerdos, nuestras maletas de esperanzas, sueños y tristezas.

Será el día del Reencuentro con lo mejor y lo peor de nosotros. El día del adiós para unos y del hallazgo de otros. Será un nuevo ciclo que comienza con ese repaso, descanso y preparación para el próximo. Será el consuelo del olvido, la noche que amorosa nos acunará con sus brazos y borrará nuestras tristezas y alguien muy Grande y muy Bueno, cerrará nuestras heridas y nos dejará soñar largo tiempo, para restablecer nuestra Mente de la difícil contienda en que vivió sumergida.

Habrá comenzado una nueva experiencia, el escenario y las gentes cambiarán. El Tiempo transcurrirá diferente, sin prisas. Pero nosotros seremos los mismos, quizá con más conciencia, libres de la prisión de la materia. Allí, sin máscaras, sin engaños, a solas frente a nuestro corazón y nuestro Ser interior, dialogaremos y nos diremos todo aquello que en el fragor de la contienda no hubo ocasión. Allí a solas el “Espectador silencioso” y la conciencia se harán uno. Recordaremos todo lo olvidado, sabremos que lo único que queda es lo Eterno; El, nuestro verdadero Yo, nuestro Guía interno y Maestro en la noche y el día, Sol en nuestra vida.




D. Villegas- 1991-Gijón-
fragmento de LA ODISEA DEL ALMA

PARTE DE LA VIDA



¿Qué buscamos, qué queremos, qué hacemos? ...me pregunté ...y una voz serena respondió: Sentirnos parte de la Vida, sabernos Uno con Ella que se está dando constantemente en cada latido de su corazón. Como lo hace la flor, el Sol, la luna y las estrellas. Como lo hace el rio, el aire, los animales y las piedras. Como lo hace el mar, el cielo y toda la tierra. Como lo hace Todo en este Gran concierto que es la existencia.

Nos iremos y todo se borrará como un dibujo en la arena. Y volveremos...y amaremos, soñaremos, lucharemos, cantaremos, lloraremos, reiremos, gozaremos y sufriremos. Construiremos, ganaremos, perderemos, aprenderemos..nos forjaremos un poco más...y luego todo quedará atrás... Y volveremos a comenzar en otra dimensión y en otro tiempo...
¿Qué quedará?...El perfume de lo eterno... la estela en el camino, la luz en los corazones, los amores eternos siempre vivos... que nos harán retornar con su recuerdo, buscando el reencuentro.

En la Naturaleza nada es más importante o menos importante. Cada cual ocupa su lugar y cumple su función...todos son necesarios para formar esa Unidad perfecta que es la Vida. Todos juntos conforman el bello espectáculo de la Naturaleza siempre renovándose.

Nosotros los seres humanos tenemos mucho que aprender de los otros reinos...dándonos como ellos naturalmente, con Valor, sin complejos. Todos tenemos algo...todos podemos y debemos colaborar con nuestra aportación al Gran concierto. Aunque sólo seamos un pequeño gorrión...es tan necesario su canto...y es "cantando" como se manifiesta su ser...y cumple su función...





3/12/2010-D.Villegas - Nefertum-Madrid
De mi Libro: VIAJE AL PAÍS DE LA MAGIA

miércoles, 23 de abril de 2014

EL CAMBIO EMPIEZA DENTRO



Nos pasamos gran parte de nuestra vida esperando que los demás cambien...Error de errores, causa de muchos males, y de que todo siga igual o peor. Un día descubres, que el cambio empieza en ti, que esto sí depende de ti...Que esto sí lo puedes conseguir y que con ello todo mejora...dentro y fuera... porque aquello que consigas...podrás contagiarlo, compartirlo, transmitirlo, poniendo un poquito más de Luz y calor alrededor, y en tu interior... descubriendo donde vivía el origen del cambio que tanto habías buscado.

No creamos que el mundo cambiará esperando que otros cambien. Cada uno de nosotros debe proponerse ser mejor y hacer todos los días algo por ello. Sino lo hacemos caeremos en la actitud débil y enfermiza del que se siente víctima y proyecta sus sombras (defectos) en los demás. 

Concentrados en lo que "depende de nosotros", sabemos que "esta es una batalla interior" que tenemos que librar con Valor, Esperanza y Generosidad. Seguros de que la Luz vence siempre la oscuridad, que es sólo eso, ausencia de Luz.

Hagamos que crezca la Luz, seamos cada día más Luz, identificados con la Luz, compartamos la Luz, contagiemos la Luz, dejemos que se vea la Luz que llevamos dentro... Recordemos que una pequeña luz en la noche, se ve desde muy lejos y sirve de orientación y esperanza a muchos náufragos.

En esta "batalla" que es la Vida, hay que decidir, elegir, qué somos...qué aportaremos, qué dejaremos crecer en nuestro interior los valores humanos o las sombras...

Porque no tenemos derecho a exigir o esperar, lo que no seamos capaces de Dar. Y cuando sea así... ya no pediremos, porque lo tenemos y lo damos. Conociendo la victoria interior, ya no tememos la oscuridad.



Alguien muy sabio nos aconsejaba, "vivir cada día como si fuese el primero y el último". Al fin y al cabo ...así es realmente...

"Ser buenos amigos de nosotros mismos" Qué importante es esto. Sí, hace falta quererse, aceptarse, comprenderse, animarse, y sobre todo conocerse...para ver lo que hay que transformar...con sinceridad y valor.

Descubrir "Aquel amigo interno", que somos nosotros mismos, que está en lo más profundo, y que asoma en nuestra risa y alegría, en nuestras lágrimas y tristezas, en nuestras acciones y ternura, en lo que escribimos, pensamos, sentimos, en nuestros amores y esperanzas, en nuestras metas, en nuestros ideales y en nuestros Sueños. En las huellas profundas de nuestra historia, en el futuro que nos llama y nos reclama mejores, en nuestro esforzado presente por alcanzar el dios interior que siempre está ...impulsándonos a superarnos. 

Hay Fuerza y Luz en nosotros, adelante. Y lo que una persona consigue lo transmite a toda la humanidad...

No nos engañemos, no repitamos errores si queremos mejorar. Es inexorable, recogeremos mañana lo que sembremos hoy.  

Y es que la clave siempre estará en cómo son y actúan las personas, en sus valores internos.

Sin duda... Para mejorar algo fuera... antes hay que cambiar algo dentro nuestro para bien. Avanzar hacia la Luz. (1)



3/6/2008-Madrid- D.Villegas- Nefertum
fragmento LA ODISEA DEL ALMA



(1) Luz  en ética siempre ha sido sinónimo de: SabiduríaBondad, Verdad, Justicia, Valor, Generosidad... y todas las  Virtudes o Valores que manifiestan nuestro Ser verdadero.

lunes, 21 de abril de 2014

La reforma de Buda



"La reforma de Buda cambió esto para muchos indios, y luego también para personas de todo el mundo. Reinterpretó el karma, desplazando la atención de la reencarnación predestinada a la liberación voluntaria. La filosofía ortodoxa india dice: esta vida, a la que usted está predestinado, es fruto de todas las vidas pasadas que ha vivido. La filosofía de Buda dice: este momento, que usted ha decidido por voluntad propia, es fruto de todos los momentos pasados que también ha decidido. Es una visión profunda que confiere mucho poder. Usted puede cambiar lo que piensa, dice y hace, y por ende su vida, en este preciso instante. Realizar estos cambios surte efectos inmediatos, no sólo en usted, sino en las personas con quienes interactúa. 

Sin duda, la voluntad actúa a corto, medio y largo plazo, por lo que suscitar cambios importantes en su vida, o en una situación mundial difícil, puede requerir tiempo, esfuerzo y perseverancia. No obstante, el poder de la voluntad no debe subestimarse nunca. El budismo contiene magníficas ideas prácticas para cultivar la fuerza de voluntad y dirigirla hacia fines benévolos"



fragmento de EL ABC de la FELICIDAD
Lou Marinoff

sábado, 19 de abril de 2014

LA MIRADA Y LA HUELLA DEL ALMA


 
 

"Las cosas no cambian. Lo que cambia es tu forma de mirar, eso es todo"
(Don Juan a Carlos) Carlos Castaneda


¿Cómo miramos el mundo? Está claro que cada uno a través del "color de nuestros cristales"... Conformado por nuestras experiencias, deseos, miedos, recuerdos, que generan nuestra visión subjetiva. Y también por nuestras reflexiones, grado de conciencia, que van aclarando el panorama contemplado, para ver más objetivamente ... Al menos para vernos, cuando reconocemos que las cosas no son como las "vemos" en un momento dado, sino como nosotros las interpretamos ahora.
 
En la medida en que reconocemos que nuestra visión está siendo subjetiva, nuestra interpretación puede cambiar. En nuestra respuesta tendremos siempre un espejo interior para conocernos mejor, y en esa misma medida para ir descubriendo, paso a paso, la realidad que hay más allá de las nieblas.
 
Más allá de las interpretaciones personales que pueden ser más o menos acertadas. Está siempre la respuesta que nosotros podemos dar...nuestra Belleza.
 
 
En ella está siempre la clave, la llave para abrir ventanas o puertas, que nos hagan avanzar realmente hacia la Luz, que irá creciendo en nosotros. Y es que abrirse paso entre las sombras con Valor y sinceridad, es el medio para activar y desarrollar nuestras potencias latentes.
 
No olvidemos que nuestra Respuesta, puede ser la estela que va dejando nuestra Alma allá por donde pasa... su Identidad, su huella, su "Perfume"...




28/01/09-D.Villegas.- Nefertum
De mi libro: VIAJE AL PAÍS DE LA MAGIA

EL OTRO Y YO...

 
 
“No se da cuenta de que se ve
en su amante como en un espejo”
Fedro (Platon)
He conocido personas tan diferentes y tan parecidas en el fondo. El abanico de matices y colores del Alma que me mostró la vida ha sido prodigioso realmente. He conocido seres excepcionales, tan profundos y bellos como el mar y el cielo, que nunca te cansas de contemplar y te extasían, sintiendo al mismo tiempo que son un misterio insondable del que apenas ves los primeros planos de un mundo desconocido, que a veces se abre para mostrarte ¡oh prodigio!, el misterio palpitante que uno porta dentro o presiente allí escondido.
 
Me han llenado de riquezas miles, me han dado o “despertado” los tesoros más estimables de la vida, son seres luminosos, mágicos, con un corazón tan grande que no sólo abarcan con su Amor al mundo entero sino con su Voluntad y con sus actos. Conocí a otros llenos también, de calidez y ternura, de humanidad y espíritu de superación, de mística e idealismo. Otros generosos, valientes, creativos, con muchas ganas y deseos de mejorar el mundo, han sido considerados por mi corazón, mi “familia” verdadera. Siempre hubo, lo reconozco, entre ellos, algunos que lograron tocar las fibras del alma, prodigio maravilloso de la vida, despertando recuerdos sin nombre, de mundos sumergidos en el olvido del tiempo.
 
Algunos han pasado y se han ido, dejando una huella imborrable en nosotros, eso sí, y aportándonos algo de su esencia. Quizás nunca más se crucen nuestras vidas, pero en nuestra almita irán las flores que nacieron con su benéfica siembra y generosidad, con su paso por nuestra esforzada historia. Otros, se fueron hace años y como las golondrinas, pasarán muchas primaveras en la Tierra, hasta que nos volvamos a encontrar, en otro cruce de caminos, cuando los dioses y el destino lo quieran.
 
Misterio de misterios, alguno resultó especialísimo para el alma, pues el corazón resonaba de forma mágica cerca suyo. Su mirada y su voz evocaban con tanta fuerza sentimientos sublimes dormidos hacía tiempo. A su lado no hacía falta nada, bastaba su presencia para llenarlo todo de alegría y belleza. El mundo se iluminaba intensamente, la luz bailaba de entusiasmo en nuestros ojos, el corazón era tan feliz, que nos sentíamos rozando lo eterno. El cielo y el mar, abrían sus entrañas mostrándonos sus misterios, haciéndonos conocer su altura y sus profundidades, su fuerza poderosa e inmensa, envolviéndonos en un abrazo intenso, despertando mágicamente nuestra alma adormecida. Abriéndose así, con total confianza, la cámara secreta del corazón. La seguridad de haber llegado al puerto soñado, después de tantas aventuras y batallas, de tanto navegar, era absoluta, total. Más no pasó de ser un espejismo apenas del pasado o del futuro incierto, sombra de un sueño que duerme anhelando despertar, puro ensueño e ilusión de momentos que hoy parecen irreales, pues la travesía continuaba.
 
Empujados por un anhelo sagrado seguimos marchando, buscando el Misterio que portamos dentro y que nos contempla y extasía fuera en la Naturaleza. Como peregrinos en pos de El y a la vez de su mano invisible, llenos de melancolía. Mirando hacia fuera le vamos descubriendo por momentos, si no olvidamos que aquello que encontramos fuera y amamos, existe en nuestro interior esperando nuestra real conquista, la única que nos hará alcanzar lo soñado
 
El otro y yo... nos buscamos en el alma y en los ojos de la gente, vida tras vida, añorándonos intensamente y aún alejados, vamos misteriosamente juntos corazón con corazón, latiendo al unísono del Sol. Soñando con un nuevo Reencuentro, cuando nuestras almas puedan fundidas en Una, volver al “Hogar”, volver al origen donde todo empezó.
 
Hoy, como siempre cuando vuelvo al centro, eres Tú quien me acompaña y llena mi silencio y soledad, es tu Luz la que llega a la cueva de mi corazón y me da Fuerza, paz y serenidad para el camino. Más allá de los ruidos de la ciudad y del agobio de esta vida sin puentes hacia ti, estás en el cielo; mi dios, mi Eterno Amor.
 
Te busco y te encuentro en el cielo envuelto en tu manto de estrellas, y aquí gracias al espejo transparente de Hathor que refleja fielmente toda tu Belleza. Peldaño a peldaño, ascenderemos por la Escalera de Luz que Tú...Amor, a todos nos tiendes.



NEFERTUM-(D. Villegas) Madrid – 6- 2006
Registro Propiedad intelectual nº M-004287/2008
De mi libro: VIAJE AL PAÍS DE LA MAGIA

viernes, 18 de abril de 2014

QUIENES SOMOS

 
 
Más allá de las circunstancias temporales que cada cual tiene que vivir, está lo que SOMOS REALMENTE, lo que hemos hecho día a día a lo largo del tiempo; nuestra Historia. Esa que nos hace UNICOS, Aquel que hemos logrado Ser....gracias a todo ello.

 
No somos lo que los demás piensan de nosotros, sus juicios o críticas, la visión que tienen de nosotros a través de sus "gafas".... No somos nuestros días malos o buenos, no somos el que es feliz si nos quieren, no somos si nos aplauden y admiran, no somos el que está en los momentos fugaces, no somos nuestra sombra, no somos nada de eso...

 
SOMOS aquello que permanece en pie más allá de las circunstancias temporales o adversas. Somos aquello que nos acompaña siempre como un "vigilante silencioso", nuestro más fiel y mejor Amigo.... Somos nuestras acciones, nuestra capacidad de Voluntad, Inteligencia y Amor.

 
Somos el Bien que sembramos, la Belleza que derramamos, la Nobleza de nuestro corazón, Somos nuestro Valor que nos impulsa Adelante entre la "niebla". Somos nuestro entusiasmo, la alegría que nace de nuestro interior porque nos sentimos victoriosos, por encima y pisando sombras en cada batalla que libramos con la tristeza que nos prueba... Somos lo que perdura, más allá de los cambios. Aquello que se forja o consolida con ellos y a través de ellos...

 
SOMOS... porque sabemos que un "Hombre con Dios nunca está solo", y eso nos hace INVENCIBLES como al Sol y auténticamente quien Somos.

Yo te doy mi Ser...porque Amor es Dar.... y Yo Soy....

Guardemos nuestra DIGNIDAD...Siempre

 
 


10/01/09- D.V.-Nefertum
fragmento VIAJE AL PAÍS DE LA MAGIA

MÁS TIEMPO...

 
 
 
Más tiempo... eso necesitamos y eso nos darán.
Tiempo para aprender a ser nosotros mismos,
tiempo para entender a los demás,
tiempo para curar heridas,
tiempo para reparar errores,
tiempo para alcanzar la armonía,
tiempo para desarrollar todas nuestras potencias latentes,
tiempo para crecer como seres humanos,
tiempo para entender tantas cosas que se nos escapan,
tántos matices que no percibimos,
tántos sonidos que aún no captamos,
tántos misterios que apenas intuimos y otros ni rozamos.
 
Sí, tiempo para alcanzar o hacer realidad nuestros sueños,
para encontrarte de nuevo en otra vida, en otro tiempo...
Tiempo para volver a recuperar lo perdido,
tiempo para volver a empezar después de cada naufragio.

Tiempo para recuperar fuerzas gastadas,
para volverse a levantar de cada caída,
para volver a la batalla con el coraje de siempre,
y un buen escudo lleno de símbolos protectores,
que nos ayuden a recordar nuestra Identidad real,
nuestro origen y destino, nuestro Norte.
 
El alma necesita tiempo para aprender y fortalecerse,
para Recuperar todo lo perdido en el descenso...

 
 
-9/06-Madrid-D.V.-Nefertum
fragmento de LA ODISEA DEL ALMA