viernes, 1 de mayo de 2015

PLATERO Y YO

Hay libros maravillosos que aún me esperan por descubrir, y aunque he leído mucho en mi larga vida, hay tesoros que no he descubierto, como si esperasen para llegar su momento oportuno.

Ayer, el día de mi cumpleaños, la vida lo puso a mi paso en un puesto de venta de libros, me acerqué y allí estaba mi regalo: "Platero y yo", lo tomé en mis manos y lo compré. Era sin duda el libro que necesitaba leer mi corazón.

Lo estoy devorando y seguro que lo voy a releer muchas veces, siento que será uno de mis preferidos.

GRACIAS VIDA


"El alma, Platero, se siente reina verdadera de lo que posee por virtud de su sentimiento, del cuerpo grande y sano de la Naturaleza que, respetado, da a quien lo merece el espectáculo sumiso de su hermosura resplandeciente y eterna" 



"Dondequiera que haya niños -dice Novalis-, existe una edad de oro"
Pues por esa edad de oro, que es como una isla espiritual caída del cielo, anda el corazón del poeta, y se encuentra allí tan a gusto, que su mejor deseo sería no tener que abandonarlo nunca ¡Isla de gracia!, de frescura y de dicha, edad de oro de los niños...


Yo trato a Platero cual si fuese un niño. Si el camino se torna fragoso y le pesa un poco, me bajo para aliviarlo. Lo beso, lo engaño, lo hago rabiar... Él comprende bien que lo quiero, y no me guarda rencor. Es tan igual a mí, tan diferente a los demás, que he llegado a creer que sueña mis propios sueños.
Sé que soy su felicidad. Hasta huye de los burros y de los hombres...


"El claro viento del mar sube por la cuesta roja, llega al prado de cabezo, ríe entre las tiernas florecillas blancas; después se enreda por los pinetes sin limpiar y mece, hinchándolas como velas sutiles. las encendidas telarañas celestes, rosas...de oro... Toda la tarde es ya viento marino. Y el sol y el viento ¡dan un blando bienestar al corazón!"



"Salgo al huerto y canto gracias al Dios del día azul. ¡Libre concierto de picos, fresco y sin fin! La golondrina riza, caprichosa, su gorjeo en el pozo; silba el mirlo sobre la naranja caída; de fuego, la oropéndola charla, de chaparro en chaparro; el chamariz ríe larga y menudamente en la cima del eucalipto, y, en el pino grande, los gorriones discuten desaforadamente.

¡Cómo está la mañana! El sol pone en la tierra su alegría de plata y de oro; mariposas de cien colores juegan por todas partes...

Parece que estuviéramos dentro de un panal de luz, que fuese el interior de una inmensa y cálida rosa encendida.

"Son escaleras de terciopelo, bajando en repetido laberinto grutas mágicas con todos los aspectos ideales que una mitología de ensueño trajese a la desbordada imaginación de un pintor interno; jardines venustianos que hubiera creado la melancolía permanente de una reina loca de grandes ojos verdes; palacios en ruinas, como aquel que vi en aquel mar de la tarde, cuando el sol poniente hería, oblicuo, el agua baja... 

Todo pequeñito, pero inmenso, porque parece distante, clave de sensaciones innumerables, tesoro del mago más viejo de la fiebre...


Juan Ramón Jiménez


Sigo leyéndote y me identifico con ese amor por tu pueblo lleno de Sol que te llena el alma, sus gentes alegres, y la ternura compartida entre Platero y tú... Te conocía por tus poesías, pero desde ahora este librito será mi preferido de tu obra

Una verdadera joya. Me resultas tan familiar al alma, Juan Ramón Jiménez ¿por qué será?
Será porque somos de la misma "familia" ?


1/5/2015-Malaka
Mª D.Villegas

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